Salix es una distribución GNU/Linux basada en Slackware que combina simplicidad, velocidad y facilidad de uso, manteniendo como prioridad la estabilidad. Diseñada para usuarios que buscan un entorno eficiente y optimizado para el escritorio, Salix también ofrece una ventaja importante: es totalmente compatible con Slackware, lo que permite a los usuarios de esta última aprovechar los repositorios de alta calidad de Salix como una fuente adicional de software confiable.
Inspirada en la filosofía de un bonsái, Salix es pequeña, ligera y meticulosamente cuidada.
Principales características de Salix
- Una aplicación por tarea: La filosofía de diseño de Salix garantiza un sistema limpio y funcional al incluir una única aplicación por tarea en su ISO de instalación.
- Compatibilidad total con Slackware: Los usuarios de Slackware pueden beneficiarse de los repositorios de Salix sin problemas de compatibilidad.
- Optimización para el escritorio: Diseñada para ser eficiente y práctica en entornos de trabajo diarios.
- Repositorios de alta calidad: Ofrecen soporte para dependencias, asegurando una experiencia de instalación y actualización sin complicaciones.
- Herramientas rápidas y eficientes: Los gestores de paquetes y herramientas administrativas de Salix son increíblemente ágiles.
- Compatibilidad total con arquitecturas de 32 y 64 bits: Ideal para equipos modernos y antiguos.
- Sistema administrativo sencillo y traducido: La interfaz y herramientas del sistema están completamente localizadas para diferentes idiomas, facilitando su uso.
Modos de instalación en Salix
Una de las grandes ventajas de Salix es su flexibilidad durante la instalación, adaptándose tanto a usuarios principiantes como avanzados. La instalación se realiza mediante un sistema de diálogos de texto fácil de navegar y extremadamente rápido, con un tiempo promedio de menos de 5 minutos en equipos modernos.
Salix ofrece tres modos de instalación:
1. Modo Completo (Full)
Ideal para quienes buscan un entorno de escritorio funcional desde el primer momento. Este modo incluye:
Un escritorio completo.
Una selección completa de aplicaciones, siguiendo la filosofía de "una aplicación por tarea".
2. Modo Básico (Basic)
Pensado para usuarios avanzados que prefieren personalizar sus aplicaciones. Incluye:
Un escritorio ligero.
Aplicaciones esenciales, como un navegador web y el gestor de paquetes Gslapt.
3. Modo Básico (Core)
Este modo es perfecto para quienes necesitan un sistema base minimalista para construir desde cero, como:
Servidores web.
Servidores de archivos o sistemas personalizados.
En este modo, no se instala un entorno gráfico, y solo se incluyen los componentes esenciales para arrancar el sistema.
Desarrollo listo para usar
Independientemente del modo de instalación elegido, todos incluyen un entorno de desarrollo completo, lo que permite a los usuarios comenzar a compilar y desarrollar aplicaciones sin configuraciones adicionales.
